España continúa estando entre los cinco países europeos con la peor situación de privación material y social severa para casi cuatro millones de personas.
A pesar de la mejora general de la situación económica, la pobreza sigue enquistada y se concentra a los hogares con menores y en la población inmigrante.
Quienes peor lo están pasando son l@s niñ@s niñas y adolescentes de todos los orígenes, lo que compromete el futuro y apela a nuestra conciencia moral para redoblar los esfuerzos contra esta gran injusticia. ERRADICAR LA POBREZA INFANTIL: CADA UNO DE NOSOTROS SOMOS PARTE DE LA SOLUCIÓN.




