Las relaciones entre personas de distintas generaciones son una fuente de bienestar y contribuyen a mantener una buena salud a lo largo de la vida.
Cuanto más y mejor tiempo dediquemos a cultivar relaciones con personas que nos importan y aportan, más saludables y contentos nos sentiremos.
Para gozar de una buena salud es imprescindible ir más despacio, ocuparse de menos cosas y cooperar con la familia y el trabajo para poder disponer a partes iguales de tiempo de calidad.
Dormir más horas, comer y cenar más bien, acompasar nuestras actividades al ritmo de nuestros cuerpos regidos por la luz natural es poner en práctica nuestro DERECHO AL TIEMPO y así desarrollar nuestra capacidad de estar centrados, cuidarnos y prestar atención a lo que nos rodea.
LA BUENA SALUD Y EL TIEMPO DE CALIDAD VAN DE LA MANO Y SON
INSEPARABLES EN LA VIDA DE CADA DÍA




